Organiza la cocina de forma inteligente para hacerte la vida más fácil

organizar la cocina de forma inteligente

Tenemos dos opciones. La opción A es tardar 10 minutos y un montón de pasos en preparar un sándwich porque tienes los ingredientes en tres sitios distintos, el plato en otro, los cubiertos en otro y el envoltorio en otro. La opción B es poder hacerlo sin apenas moverte del sitio y dedicar el tiempo que te sobra a lo que quieras. ¿Cuál prefieres? Bueno, pues recordemos que en la cocina no sólo nos hacemos un sándwich de vez en cuando, sino que solemos cocinar (y limpiar) varias comidas al día. ¡Por eso me parece tan interesante organizar la cocina de forma inteligente! Para que podamos ser supereficientes en ella, y así recuperar ese tiempo y energía que perdemos dando vueltas como un pato mareado. Si a ti también te interesa, te invito a leer las cinco lecciones que he aprendido de Stephanie Sikora, organizadora profesional. Además, te he preparado un regalo al final del post 😉

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Por qué alquilar es mejor que comprar una casa

por qué alquilar un piso es mejor que comprar - decordenando

Voy a meterme en un jardín con este tema, pero allá voy de todos modos: creo que alquilar es mejor que comprar. Ya está, ya lo he dicho. Sé que no es una opinión muy popular, sobre todo porque venimos de una filosofía de la inversión que nos han inculcado nuestros padres y abuelos. Yo misma no me habría planteado alquilar así de primeras si no fuera porque las circunstancias me impidieron comprar en un principio. Pero gracias a eso, me he convertido y ahora soy fiel creyente de que el alquiler tiene muchas ventajas. ¿Quieres saber cuáles son?

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Cajas de recuerdos: una guía (casi) minimalista

guardando recuerdos en cajas

Siempre le he dado mucho valor sentimental a los objetos. Y además me encanta rememorar viejos tiempos. ¡Combinación explosiva! El resultado es que lo guardo TODO porque quiero conservar todos los recuerdos. ¿A ti también te pasa? A lo mejor te resulta mucho más fácil seleccionar que a mí (sinceramente espero que así sea, jaja). El caso es que me he encontrado con unas cuantas cajas enormes llenas de «recuerdos» y no me ha quedado más remedio que hacer criba. Por un lado, porque no tengo tanto espacio, y por otro porque sentía que necesitaba liberarme de un montón de cosas que me pesaban más que me aportaban.

Si quieres saber cómo conseguí seleccionar lo que quería guardar, cómo lo he organizado y mi plan para manejar los recuerdos de aquí en adelante, sigue leyendo.

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Nuestro dormitorio de matrimonio con cuna

pared focal en el dormitorio de matrimonio

En el piso que vivimos ahora tenemos un dormitorio glorioso. Es el más amplio de los tres que hemos tenido, cosa que nos ha venido genial para poder meter también la cuna. Contrasta mucho con el del piso anterior, que era un dormitorio bastante más pequeño con un triste ventanuco y que no llegamos a decorar. ¿Quieres ver nuestro rincón de relax? Pues prepárate, porque me tiene tan enamorada que este artículo viene cargadito de fotos.

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Mi camino de Diógenes al minimalismo

Ya empecé mal cuando, al dejar la casa de mis padres, me llevé un montón de cosas de más y aun así les dejé el doble de efectos personales inservibles. Y es que siempre le he dado mucho valor emocional a los objetos. ¿Sabes eso de guardar la entrada del cine de aquella vez tan especial que fuiste con el chico que te gustaba? Pues así pero con todas las entradas, billetes de transporte público, envoltorios de caramelos, etc. y, cómo no, objetos más sustanciales como todos los juguetes que has tenido alguna vez, todos los apuntes de cuando estudiabas, todos los regalos que has recibido, todas las cosillas que conservas de tus anteriores parejas, y así. Lo estoy escribiendo y me está dando vergüenza reconocer lo mal que estoy.

montones de trastos

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